Estrategia de marca y dirección de arte
Definimos posicionamiento, mensajes e identidad para que el despacho exprese su especialidad con una voz propia. Dirección de arte y brandbook convierten esa base en un sistema que tu equipo puede mantener.
Tu firma tiene una forma de entender el derecho. Pero esa diferencia no siempre se percibe en su marca, su web o los documentos que envía.
En Bocau conectamos estrategia, identidad y presencia digital para que tu especialidad se entienda desde el primer contacto. Primero revisamos qué necesitas contar. Después decidimos qué piezas van a sostenerlo.
Definimos posicionamiento, mensajes e identidad para que el despacho exprese su especialidad con una voz propia. Dirección de arte y brandbook convierten esa base en un sistema que tu equipo puede mantener.
Organizamos servicios, equipo y contenido para facilitar la lectura y el contacto. Una web coherente con la firma, preparada para móvil y para las actualizaciones que necesite tu actividad.

Revisamos qué busca el cliente, qué páginas responden a esa necesidad y qué dificulta encontrarte. La propuesta concreta contenidos, mejoras técnicas y seguimiento. Sin prometer posiciones ni menciones en IA.
Traducimos tu enfoque en una línea editorial reconocible. Temas, formatos y diseño al servicio de una presencia profesional que tu equipo pueda validar y sostener.
Damos estructura y ritmo a los materiales que acompañan una reunión o una propuesta. Documentos que seleccionan lo relevante y mantienen la identidad de tu despacho.
Estudiamos cómo ordenar consultas, oportunidades y tareas repetidas. La prospección por ciclos para despachos está en preparación: su alcance, fuentes y revisión se concretarán antes de contratar.
El proyecto de Juan Casulá permite ver cómo trasladamos la especialidad de un despacho de propiedad industrial e intelectual a su experiencia digital.
Arquitectura de servicios, contenido y diseño web con una misma dirección. Una referencia visual de nuestro trabajo, sin convertir la firma en una plantilla.
Tras el rediseño inicial, una segunda fase amplió las páginas de servicio para desarrollar cada especialidad. Los nuevos mockups muestran esa evolución. Ver la ampliación por especialidades.
Ver el proyecto de Juan Casulá
¿Trabajas en este ámbito? También puedes consultar la guía de diseño web para despachos de propiedad intelectual.
Tu especialidad define la búsqueda. Configuramos el perfil de empresa, los servicios y las fuentes que tienen sentido para tu firma. Cada ciclo prepara referencias documentadas para que puedas valorar el siguiente paso con contexto.
Configuración inicial, ciclos puntuales y planes recurrentes. La ficha explica las modalidades, las entregas y los límites antes de solicitar presupuesto.
Lanzamiento en preparación. Contratación a presupuesto. La propuesta no incluye envíos comerciales ni activa búsquedas o compras automáticas.
No siempre. Revisamos si la identidad actual sigue representando al despacho y si ofrece recursos suficientes. Puede bastar con aplicarla mejor o ampliar algunas pautas. Un cambio de marca necesita motivos propios.
Sí. Podemos trabajar la identidad, la web, el SEO, las redes o un dossier de forma independiente. Antes revisamos qué necesita esa pieza para funcionar: así priorizamos el encargo y evitamos rehacer trabajo después.
El alcance se adapta a la estructura y a la necesidad del proyecto. La primera conversación sirve para valorar el encaje, la información disponible y quién aprobará cada parte.
Definimos en la propuesta qué incluye la estrategia de mensajes, la redacción y la edición. Bocau trabaja la claridad, el tono y la estructura. Tu despacho valida el contenido jurídico, las credenciales y cualquier referencia a clientes o asuntos.
Sí, si su base técnica lo permite. Revisamos estructura, textos, diseño móvil y contacto para decidir si conviene mejorarla o rediseñarla. Conservamos las URLs y los contenidos útiles siempre que sea posible; cualquier cambio que afecte al posicionamiento se planifica antes.
Partimos de tu especialidad y de las búsquedas de tus posibles clientes. Revisamos páginas de servicios, contenido, enlazado y aspectos técnicos para que la firma resulte más fácil de encontrar y entender. Medimos la evolución, pero no garantizamos posiciones, menciones en IA ni un número de consultas.
Además de la prospección, podemos estudiar procesos como registrar consultas de la web en un CRM, asignar tareas al equipo, preparar recordatorios de seguimiento, organizar citas o enviar documentación de bienvenida previamente aprobada. También la creación de informes internos a partir de datos ya estructurados.
Empezamos por una tarea repetitiva y concreta. Revisamos sus herramientas, excepciones y datos antes de diseñar el flujo. Las respuestas jurídicas, los envíos sensibles y las decisiones sobre expedientes requieren un control específico; no los automatizamos por defecto.
No necesariamente. Primero comprobamos si la web, el correo, el calendario y el CRM permiten las conexiones necesarias. La propuesta indica qué se puede aprovechar, qué necesita adaptación y si hay licencias o costes adicionales. El objetivo es simplificar el trabajo, sin añadir herramientas porque sí.
Estamos preparando una propuesta para ordenar la investigación de empresas, la selección de oportunidades y el seguimiento comercial. El alcance, las fuentes, las herramientas y los puntos de revisión se concretarán con cada firma antes de contratar. No supone enviar campañas automáticamente ni sustituye el criterio del despacho.
Investigar oportunidades no equivale a tener permiso para enviar publicidad. La AEPD explica que determinados datos de contacto profesional pueden tratarse por interés legítimo, con límites de finalidad y minimización. Esa base no autoriza por sí sola el envío de correos comerciales, aunque la dirección sea pública.
En España, el artículo 21 de la LSSI exige que los correos promocionales hayan sido solicitados o autorizados previamente. Contempla una excepción cuando existe una relación contractual previa, los datos se obtuvieron lícitamente y se ofrecen productos o servicios propios similares a los contratados. Debe facilitarse una oposición sencilla y gratuita al recoger los datos y en cada comunicación.
Antes de activar un flujo, el despacho debe validar la base jurídica, las fuentes, la información de privacidad y las bajas, además de las herramientas que tratarán los datos. Cada canal requiere su propia revisión. La automatización no incorpora una autorización de la AEPD ni garantiza por sí misma el cumplimiento normativo.
Referencias: criterio de la AEPD sobre contactos profesionales y artículo 21 de la LSSI.
La URL actual, tu especialidad, el cambio que necesitas y los materiales disponibles. No incluyas expedientes ni información confidencial de clientes. Con ese contexto podremos valorar el alcance.
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